Las minicasas se han convertido en una corriente importante en la arquitectura actual. El concepto de minicasa se concreta en un espacio habitable de cuarenta o menos metros cuadrados. No se trata de una caravana o autocaravana, es una residencia habitable, que puede ser movible, pero al contrario que las caravanas o autocaravanas se sitúan en un espacio fijo. Se oponen al concepto del  maximalismo, al de la necesidad del mayor número posible de metros cuadrados. Supone un nuevo concepto de espacio habitable.

Siempre han existido casas de pequeñas dimensiones, pero como concepto-tendencia surgieron en Japón. Allí surgieron en la década de los noventa las kiosho jutaku, microcasas en traducción original. Pretendían ser una solución a la superpoblación del país. Pero donde realmente las microcasas tomaron fuerza fue en Estados Unidos.

En Estados Unidos para referirse a las minicasas se utiliza el termino Tiny Houses. Esta denominación deriva del libro de 1987 del arquitecto Lester Walker, Tiny Houses, considerado como obra fundacional del movimiento. En los años noventa e inicios de este siglo, se consolidó la idea de las Tiny Houses. En la actualidad existen empresas dedicadas exclusivamente a su realización (Four Lights Tiny House Company, por ejemplo), programas de televisión y webs específicas. Existe también una versión social de las Tiny Houses. La arquitecta Marianne Cusato, proyectó minicasas para los afectados del huracán Katrina. En Austin, Texas, se ha creado la primera comunidad Tiny House planteada para los “sin techo”.

En Francia, Reino Unido y Escandinavia el movimiento tiene una difusión importante. En España la minicasas llegaron hace unos pocos años. Existen empresas dedicadas en exclusivas a su construcción e incluso un programa de televisión dedicado al tema (Minicasas, Divinity televisión). En general se utilizan como segunda residencia o como ampliación de una residencia principal. El mayor problema con el que se enfrentan en nuestro país es la normativa urbanística, falta una regulación unificada y clara sobre ellas.

Sus usuarios suelen ser jóvenes por ideología, por su sostenibilidad o bajo coste, o jubilados, básicamente también por su coste.

Las minicasas se suelen construir en madera de entramado ligero, hormigón y en algún caso acero. Sus interiores están determinados por sus dimensiones. Se buscará la funcionalidad absoluta con paredes móviles, armarios ocultos, mesas y camas retráctiles… La mayoría de ellas son autosuficientes, con elementos de diseño ecológico (paneles solares y elementos biodegradables). El minimalismo lógicamente dominará.

La idea de las minicasas se puede entender como una forma de reducir costos, una alternativa más económica a la vivienda tradicional, pero también se ha entendido por algunos como una alternativa vital, una crítica al maximalismo, al consumo masivo de metros cuadrados en un espacio habitable. Menos puede ser más en las minicasas.

Texto: Fausto Sánchez-Cascado, “historiólogo creativo”.

 

Referencias:

Fuentes

_ DÍAZ LANDALUCE, Ixone; “Vivir en menos de 40 metros cuadrados”, XL Semanal, 05-11-2017, pp. 68-72.

_ LÓPEZ LETÓN, Sandra; “El furor de las minicasas”, El País-Negocios, 05-11-2017, pp. 13

_ http://icasasecologicas.com/tiny-house-movimiento-las-minicasas

_ https://cafunne.wordpress.com/2013/06/03/kyosho-jutaku-duseño-en-compensacion-del-espacio/

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