Aalto

Quizá algunos de ustedes se pregunten el por qué de este texto. Quién o qué es Aalto. Intentaré explicarme. Este mes de septiembre se caracteriza por ser el mes del reinicio de los colegios, del trabajo y, desde hace unos años, es el momento en que llega el catálogo de Ikea.

Ikea que de alguna forma define el diseño asequible, funcional, nórdico… pues sin el arquitecto y diseñador finlandés Alvar Aalto, este concepto de diseño no existiría. Aalto es el generador del diseño escandinavo, funcional y orgánico que conocemos en la actualidad.

Un arquitecto y diseñador del que hasta el treinta de septiembre se realiza en la Caixaforum de Madrid la exposición “Alvar Aalto, arquitectura orgánica, arte y diseño”.

Alvar Aalto tuvo una larga carrera de más de cuarenta años. Trabajó codo con codo con su mujer Aino Mausio (también arquitecta) y a su muerte con su segunda esposa Elissa Mäkiniemi. Su labor fundamental fue la de arquitecto, pero también es de destacar su labor como diseñador de mobiliario.

Como indicaba en un reciente artículo la periodista Anatxu Zabalbeascoa, el aspecto principal de su obra consitió en que humanizó la modernidad. Empieza siendo un arquitecto racional, pero con el paso del tiempo suavizó las ideas del movimiento moderno. Diseñó edificios, interiores, mobiliario, pensando en las necesidades de sus usuarios, introduciendo elementos de la naturaleza, materiales de la zona (madera, piedra) y elementos de la arquitectura de otras culturas… Junto con Wright fue uno de los generadores del estilo orgánico. Una obra que más que para verla-mirarla-admirarla (como por ejemplo la de Calatrava) está realizada para vivirla, tocarla, sentirla…

La arquitectura y el diseño de Aalto es atemporal, comprensible en cualquier época. Se rebelaba, ya en la década de los treinta del siglo XX, ante una arquitectura solo apta para unos pocos por su complicación o por su coste. No diseñaba pensando solo en clientes acaudalados.

Su arquitectura nos habla de sus conceptos de diseño como: el Sanatorio de Paimio con puertas que se abren sin esfuerzo, escalones bajos (para enfermos con dificultades), su color amarillo para simular la falta de luz solar; Villa Mairea la suavidad y la tranquilidad hechas residencia; la residencia de estudiantes Baker House que parte de un concepto de un funcionalismo orgánico. Su mobiliario, en parte aún fabricado por su empresa Artek, está realizado en madera curvada (laminada o contrachapada) y es funcional, austero y práctico. Muebles como el sillón Paimio o los taburetes modelos números 60 y 69.

Grande, muy grande, Alvar Aalto.

Fausto Sánchez-Cascado. “historiólogo creativo”

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