Espacios educativos

Espacios de guarderías, colegios, institutos o universidades. En que hemos pasado toda nuestra infancia y parte de la juventud. Aulas, gimnasios, bibliotecas que según su diseño influirán en el resultado de la enseñanza. Espacios que como indica Rosan Bosch, diseñadora danesa especializada en este tema, “(…) pueden cambiar el modo de pensar, funcionar y reaccionar (…)”.

Arquitectura exterior e interior, mobiliario para la enseñanza, que necesariamente tiene que adaptarse a los nuevos conceptos educativos. A una enseñanza más activa, creativa, autónoma para el alumno. Nuevos planteamientos que chocan con el concepto genérico que se ha tenido siempre de los espacios de los centros educativos. El siglo XIX es el de la generalización de la enseñanza obligatoria en el mundo occidental. Los edificios se solían realizar en estilo Neogótico, estilo que imitaba el gótico medieval. La distribución interior planteaba un tipo de aulas que todavía sigue siendo dominante: pupitres, que miran hacía una pared frontal con una pizarra y la mesa del docente. Este modelo transmite una enseñanza que focaliza la atención en el profesor y la pasividad en el alumnado.

Entre los aspectos que se deben tener en cuenta en cualquier espacio dedicado a la enseñanza podemos destacar los siguientes: entorno, seguridad y accesibilidad, sustentabilidad, mantenimiento y conservación, materiales de construcción y mobiliario. La escuela debe incluir elementos del entorno social, urbano, en que se sitúa. Debe ser reconocida como parte de la comunidad en que se integra. La sustentabilidad es un concepto básico. Los espacios educativos deben tener un confort térmico, acústico (evitando ruidos exteriores e interiores) y visual (dando preponderancia a la iluminación natural ante la artificial). Los materiales del exterior e interior es recomendable que sean de la propia zona que permitirán relacionarlos con el entorno a la vez que abaratar costos. El mobiliario debe ser ergonómico y adaptado a las necesidades del plan educativo del centro.

La enseñanza actual, como indica Elena Ferro, requiere espacios abiertos y flexibles, que se puedan adaptar a las necesidades de cada momento. Con espacios multifuncionales y diáfanos. Que se adapten al proyecto educativo del centro. Que ayuden a romper la desmotivación de los alumnos. Rosan Bosch, la diseñadora ya citada, plantea centros de enseñanza sin despachos, con espacios sin muros y mobiliario con ruedas, en colegios como su emblemático Vittra Telephonplan de Estocolmo.

Espacios educativos, aulas, clases, que a algunos aún nos traen a la memoria aroma a tizas, gomas y sudor…

Fausto Sánchez-Cascado. “historiólogo creativo”

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