Gaudí, diseñador de mobiliario

Mobiliario Gaudí reedición (foto bdbarcelona)

La obra de Antoni Gaudí (1852-1926) como arquitecto es conocida por todos. Edificios como la Casa Batlló, la Casa MilàLa Pedrera y la Sagrada Familia, entre otras, son obras emblemáticas que lo definen. Pero sus diseños de mobiliario son mucho menos conocidos, de ellos vamos a tratar.

Antes de empezar hay un tópico que creemos que hay que descartar. Gaudí no es solo un arquitecto modernista (el Art Nouveau español y catalán), su estilo tiene elementos historicistas, orgánicos, expresionistas…, Gaudí era “gaudiniano”, tenía un estilo propio.

La realización de mobiliario por arquitectos era algo común entre finales del siglo XIX y XX. Gaudí, como por ejemplo Victor Horta o Mies Van der Rohe, no encontraban muebles adaptados a su nueva arquitectura, por lo que los acababan realizando ellos mismos. Por otro lado, Gaudí, como los arquitectos Nouveau, entendía la arquitectura como un todo, elementos exteriores e interiores.

Como en su arquitectura podemos marcar dos etapas en el mobiliario del arquitecto reusense. Una primera fase en que seguirá una tendencia historicista, inspirándose sobre todo en el gótico, y una segunda más personal, orgánica, abstracta y expresionista.

El mobiliario es lo que hace conocido a Gaudí. El año 1878, recién acabada la carrera, realiza su propio pupitre de trabajo, dos modelos de farolas de gas para el ayuntamiento de Barcelona y una vitrina para la Guanteria Comella. Esta vitrina es premiada en la Exposición Universal de París y le pone en contacto con su futuro mecenas Eusebi Güell. Posteriomente realiza para la Capilla de Sobrellano en Comillas (Cantabria) bancos, butacas y reclinatorios. Todas estas obras comparten las características de la primera fase de la obra de Gaudí, un mobiliario ornamentado, con formas neogóticas, historicistas.

Para la Casa Calvet (1898-1902) realiza sillas, bancos, taburetes y un espejo. El mobiliario Calvet empieza a introducir la segunda fase del diseño de Gaudí. El aspecto decorativo sigue siendo importante pero es una decoración orgánica, inspirada en formas de la naturaleza. Se busca la ligereza y la adaptación al cuerpo, Gaudí ya tiene en cuenta la ergonomía. Pero donde queda más claro su estilo personal, “gaudiniano”, es en la Casa Batlló (1904-1906). Su silla y banco Batlló llevan a la máxima expresión sus conceptos de adaptación anatómica. El banco por su diseño, ahorra una de las patas delanteras y dos traseras. Es un mobiliario con formas orgánicas, sobrio y que combina madera y metal. Las mismas bases sigue el mobiliario que realiza para la Casa Milà-La Pedrera (1906-1910), los bancos para la Parroquía del Sagrado Corazón de la Colonía Güell (1914) y el mobiliario que realizó para la Sagrada Familia.

Las características de los muebles de Gaudí hacen que sean atemporales, que se hayan reeditados, por BD Ediciones y Gauhaus, y que sirvan de continua inspiración a diseñadores actuales.

Antoni Gaudí arquitecto y diseñador atemporal, católico, solitario, una luz aún para nuestros diseños.

Texto: Fausto Sánchez-Cascado, “historiólogo creativo”.

 

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