Suelos

Una antigua copla decía “Pisa morena, pisa con garbo…”, y pisamos sobre algo que en interiorismo no siempre tenemos suficientemente en cuenta, el suelo. El tipo de suelo puede marcar un interior. Puede ser resistente, silencioso, cálido, frío…De madera, cerámica, corcho, vinilo… El situar uno u otro tipo de suelo estará en función de aspectos como las necesidades, presupuesto, estilo del interior en su conjunto.

Hay suelos clásicos como el mármol o el parquet, pero en este artículo vamos a analizar una serie de suelos que por su funcionalidad y versatilidad son muy utilizados en la actualidad. Trataremos los pavimentos cerámicos, los mosaicos hidráulicos, los laminados, el microcemento continuo y el vinilo.

Entre los pavimentos cerámicos el más utilizado es el gres porcelánico. El gres es un material resistente a rozaduras y cambios de temperatura. Su baja porosidad es lo que le ha llevado a ser utilizado sobre todo en baños y cocinas, aunque actualmente se usa para salones y otros espacios interiores. Una de sus principales virtudes es su capacidad de tener múltiples acabados, estilos, formatos y colores. Acabados en madera, mármol, cuero, acero… Estilos como el minimalismo o retro. Formatos como el hexágonal.

El pavimento-mosaico hidráulico, que proviene del siglo XIX, tiene como base el cemento, al que se le añaden unos pigmentos para darle color. Está compuesto de pequeñas piezas. Es resistente y tiene un mínimo mantenimiento. Lo que le ha convertido en un suelo de moda es que permite diseños muy variados. Se le relaciona con el estilo Vintage.

Los laminados imitan el aspecto de la madera (en algunos casos su diferencia formal es casi inapreciable). Están fabricados con un conglomerado de resinas y laminas de melanina. Son de fácil limpieza, resistentes a las rozaduras, humedad y de fácil instalación. Al contrario que el parquet, no se necesita ni acuchillarlos, ni barnizarlos. Se suelen utilizar como suelos para exteriores, terrazas, baños o terrazas.

El microcemento continuo es un relativamente nuevo tipo de suelo. Es un pavimento sin juntas, con un acabado normalmente mate o rugoso. Se suele utilizar para espacios amplios y se relaciona con estilos como el industrial.

El vinilo es uno de los suelos más económicos y versátil. Está compuesto básicamente por PVC con un revestimiento de poliuretano. El vinilo puede reproducir todo tipo de colores, texturas e imitar cualquier material (madera, piedra, bambú, cemento…). Tiene una buena resistencia, duración y es de fácil instalación y limpieza.

… y seguiremos hablando de suelos mientras no lleguemos a la paz absoluta y levitemos…

Fausto Sánchez-Cascado. “historiólogo creativo”

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