Vintage

El concepto vintage se ha convertido en una especie de cajón desastre en que se incluyen objetos, moda, mobiliario, productos del pasado. Un concepto ambiguo y poco preciso, en muchas ocasiones mal utilizado. Vamos a intentar definirlo de forma precisa.

Vintage es una palabra que procede del francés, compuesta de vingt (veinte) y age (años). Es utilizado también por las bodegas para referirse a los vinos de sus mejores cosechas. Con el tiempo el concepto paso a definir un estilo, una tendencia, del diseño de moda, interiorismo y diseño gráfico. Un estilo o tendencia centrado en productos originales del pasado, normalmente anteriores a 1990, que por su historia, significado, singularidad o influencia se han convertido en significativos. Productos antiguos y originales, no propiamente antigüedades. En el caso de la moda se centra en prendas o complementos originales de al menos veinte años posteriores a su realización.

El estilo vintage fue una tendencia dominante en los inicios de nuestro siglo. Pero muy pronto vio tergiversado su verdadero significado. Se confundió con otro estilo tendencia, el retro. Lo retro es un objeto, elemento, que evoca al pasado pero realizado en el presente. Un objeto que evoca, imita a otros del pasado. Dicho mediante un ejemplo, un Fiat Cinquecento de 1957 es Vintage y uno del 2016 es Retro. Desgraciadamente muchos interiores que se plantean como vintage son retros. Lo vintage parte de un original del pasado, la imitación por buena que sea es retro.

En el caso del diseño de interiores, como indica el interiorista Ivan Cotado, el estilo vintage no deja de ser una moda. Su confusión con lo retro, no deja de ser una confusión interesada. Lo retro respecto a la vintage es más económico. Es más fácil y barato reproducir un mueble pop que encontrar uno original.

Por otro lado, como indicábamos al principio, lo vintage se ha convertido en una especie de cajón desastre, parecido al estilo Deco. En él se integran estilos-tendencias de las décadas de los sesenta en adelante como mínimo; en ocasiones incluso interiores y mobiliario de los treinta y cuarenta. Recuerda a ese concepto también poco preciso de lo clásico. Es mucho más preciso centrar y concretar el estilo, indicar que se parte por ejemplo del estilo orgánico de los cincuenta o de interiores de los sesenta, o en el caso de partir de varios estilos del pasado hablar de eclecticismo centrado en los sesenta y setenta. Es más preciso, pero menos fácil, el poder concretar supone un conocimiento de la historia que no siempre se tiene.

Dentro del concepto Vintage podemos encontrar también tendencias como el upcycling. El upciclyng consiste en recuperar objetos inútiles o en desuso a los que se les da una nueva vida con una nueva utilidad diferente a la inicial. Una especie de reciclaje pero que mantiene al objeto, cambiando su uso.

Vintage, nostalgia, recuperación, dar nueva vida al pasado.

Fausto Sánchez-Cascado. “historiólogo creativo”

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