Mobiliario urbano

Hace unos días el Ayuntamiento de Madrid tomó la decisión de eliminar la barra central que el anterior ayuntamiento había situado en los bancos públicos. La intención de esta barra era impedir que se pudiera dormir o echarse sobre ellos. Hablar de bancos de la calle, que no financieros, es hablar de mobiliario o elementos urbanos.

El mobiliario urbano, quizá sería más correcto llamarlo elementos urbanos, se podría definir como el conjunto de objetos de equipamiento instalados en la vía pública con objetivos diversos. Elementos como: pavimento, señales de tráfico, farolas, fuentes, semáforos, bancos, fuentes, papeleras, jardineras, marquesinas… entre otros. Elementos de urbanización, protección, servicio público, información… en las  zonas urbanas. Como existe una arquitectura interior, lo urbano se decora con el mobiliario urbano.

El concepto de mobiliario urbano es relativamente reciente. Hasta el siglo XVIII, no hubo un particular interés por el tema. Los únicos elementos que encontramos relacionados con él serían las fuentes y los tederos, farolas que utilizaban como combustible la madera resinosa o el alquitrán. A partir del siglo XVIII se inicia el interés por el mobiliario urbano. Empieza, en las grandes ciudades, la realización de redes de saneamiento (alcantarillado) y lo más importante, la separación en las vías públicas entre transeúntes y tránsito rodado.

El siglo XIX es el momento real de su difusión. El crecimiento de las ciudades y la industrialización generalizada en el mundo occidental llevarán a un interés por el urbanismo, que conllevará también la necesidad de una ordenación de los elementos urbanos. Definitivamente se marca una separación definitiva entre calzada y acera. La acera será la plataforma principal del mobiliario urbano. Se generalizarán los bancos, el pavimento, las farolas de gas a  mediados de siglo y eléctricas a finales del XIX, las fuentes y los quioscos.

El siglo XX fue el de su definitiva puesta en importancia. La irrupción del automóvil y de nuevos inventos cambió las ciudades y generó nuevos elementos como semáforos, señales de tráfico, cabinas telefónicas… Se utilizaron nuevos materiales para su realización como el plástico. Los elementos urbanos adoptaron los diferentes estilos del diseño, así se realizaron bancos, papeleras, farolas, modernistas, racionales, minimalistas, posmodernas…

El mobiliario urbano es uno de los elementos que define a una ciudad. Debe partir de un estudio profundo. Sus bases deberían partir de la funcionalidad, ergonomía, fácil mantenimiento y coste, accesibilidad y seguridad y sostenibilidad social y ambiental.

Mobiliario urbano la decoración de nuestra casa común, de nuestro mundo urbano.

Fausto Sánchez-Cascado. “historiólogo creativo”

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